Cómo evalúo agentes de IA: personalidad, RAG y similitud semántica
La parte que más me interesa de trabajar con agentes de IA no es “hacer que contesten”, sino asegurar que contesten como deben. Que no se salgan del papel, que no inventen, y que mantengan un estilo consistente incluso cuando el usuario cambia de tema o pregunta cosas ambiguas.
Por eso, además de construir el RAG, también me toca armar pipelines de evaluación: pruebas repetibles para medir si el sistema mejora o si solo “se siente mejor”.
1) Personalidad: ¿el agente se comporta como dice el prompt?
Cuando digo “personalidad”, no me refiero a que el agente sea chistoso o carismático. Me refiero a reglas claras: tono, límites, nivel de seguridad, nivel de paciencia, qué tanto pregunta antes de asumir, y qué tanto se mantiene dentro del objetivo.
Para evaluarlo, uso baterías de prompts (escenarios) que estresan al agente: preguntas ambiguas, cambios bruscos, contradicciones, provocaciones, etc. Lo importante es que esas pruebas sean consistentes, para comparar versiones.
Ahí es donde descubres cosas raras: un ajuste mínimo puede hacer que el agente se vuelva “más obediente” pero también más rígido, o que pierda naturalidad.
2) RAG: ¿de verdad mejora o solo agrega ruido?
Con RAG el riesgo no es solo alucinar, también es meter contexto que distrae. A veces el modelo “agarra” el chunk equivocado y se clava en un detalle irrelevante. O el sistema recupera texto correcto pero en el orden equivocado.
En vez de asumir que “más documentos = mejor”, lo trato como hipótesis: cambio una variable, corro el set de pruebas y comparo resultados.
3) Similitud semántica: comparar RAG vs no-RAG
Una métrica que me sirve mucho es medir similitud semántica entre respuestas. Por ejemplo: misma pregunta, dos configuraciones (RAG vs no-RAG), y luego comparar qué tanto se parecen al resultado esperado.
No es una bala de plata, pero ayuda a detectar patrones: cuándo RAG realmente ancla la respuesta, y cuándo solo hace que el modelo “suene” más seguro sin ser más correcto.
4) Lo que busco al final
Al final, lo que quiero es simple: un agente que mantenga su comportamiento bajo presión y un RAG que aporte precisión, no solo texto extra.
Lo interesante es que este trabajo nunca se siente terminado. Siempre estás decidiendo entre trade-offs: precisión vs latencia, consistencia vs flexibilidad, y “responder rápido” vs “hacer la pregunta correcta”.
Y cuando por fin crees que lo tienes, cambias de modelo… y vuelves a empezar.
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